Los Gabietos (3.031 y 3.034 m.)


El bosque de Ordesa duerme, cuando los montañeros del club Litera de Binéfar aprietan sus botas y cargan las mochilas, la noche es oscura, y estrellada. Son las seis de la mañana cuando los montañeros abandonan el aparcamiento de la pradera de Ordesa y retroceden hasta la casa Olibán, donde arranca la senda que trepa hacia el circo de Carriata. El camino escondido en el profundo bosque  se abre a la luz de las linternas y en continuos quiebros se eleva decidido hacia las verticales paredes que cierran el circo. A medida que el grupo va ganando altura los  erizones se van situando en los márgenes del camino y frente a los montañeros aparece la negra silueta del Tozal del Mallo, que como una proa gigantesca se clava en la cúpula estrellada. Llegando al cruce de la Faixa Racón la noche ya se va diluyendo en  sombras cuando las primeras luces se cuelan desde el circo de Soaso, la senda cruza el casi seco barranco de Carriata y da un amplio rodeo hacia el Tozal del Mallo . Enfrente las formidables paredes que cierran el circo parecen un obstáculo imposible de salvar pero una señal en el camino ofrece a los caminantes las dos únicas posibilidades de acceder hasta los llanos de Salarons, las Clavijas o la Faixeta . La primera trepa vertical con la ayuda de grandes clavos incrustados en la roca, la segunda bordea el precipicio por una estrecha senda protegida con cable y con una breve trepada sale  a la terraza superior. Los montañeros de Binéfar eligen las clavijas para el ascenso y reservan la Faixeta como vía de descenso, para entonces la luz ya se ha instalado por todo el valle y el paso se realiza sin dificultad. Por encima de las clavijas unas enormes rocas calizas ofrecen a los de la Litera  un mirador privilegiado sobre el valle de Ordesa que comienza a despertar envuelto en la bruma de la mañana, la vista magnífica vuela sobre las sierras que como si fueran olas se pierden en la distancia entre la niebla. Este es un buen sitio para el descanso y reponer fuerzas, al pie de la Faixa de las Flores el grupo de montañeros se prepara para seguir con la segunda parte de su aventura. Por los llanos de Salarons el camino se suaviza  entre prados y flores y se adentra en un terreno de magia donde el agua aparece y desparece. Al fondo las cimas de los Gabietos cierran el valle junto a la cara sur del Taillón, las blancas calizas de la Tuca Blanca crean un espejismo de nieve y la escarcha cruje bajo las botas en las zonas más umbrías. Al fondo  de la barranquera el lecho de un lago seco marca el inicio del ascenso hasta las cimas de los Gabietos, primero una ladera de hierba que con fuerte desnivel obliga a esforzarse a los montañeros hasta llegar a un breve rellano, antes de  la trepada por un terreno empinado y descompuesto que les llevará hasta la cima del Gabieto Occidental de 3034 metros, despues de 5 horas de marcha y 1800 metros de desnivel. Tras un breve descanso para disfrutar del paisaje, los montañeros del club Litera de Binéfar, recorren la cresta que con vertiginosos desplomes hacia el puerto de Bujaruelo, les lleva hasta el Gabieto Oriental de 3031 metros. En esta cima con una climatología excepcional ,los montañeros  pueden disfrutar largamente de la maravillosa vista que les rodea mientras echan un bocado y descansan antes de emprender un largo descenso.

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