Integral de Sierra Nevada


Esta semana pasada, una expedición compuesta por cinco personas del Club Litera (Manuel Silva, Lorenzo Sierra, Irene Val, Jesús Zuriguel y Santi Solá), se desplazaron a la provincia de Granada, con la intención de realizar una travesía en el sistema montañoso más alto de toda la península ibérica.

El programa en cuestión era la Integral de “tresmiles” de Sierra Nevada, ruta cada vez mas conocida en el mundo alpinístico, que consiste en recorrer de un extremo a otro toda la cordillera por su parte más elevada, superando con ello uno a uno la mayoría de los picos de más de tres mil metros que tanto abundan en esta sierra.

En plenas fiestas de Binéfar, partimos en un vehículo hacia Granada, y en unas 10 horas llegamos al bello pueblo de Dúrcal en la vertiente sur de la Integral, tomando allí un taxi que nos llevó hasta el norte de la sierra y en concreto al Refugio Postero Alto (1.900 m.) excelente instalación donde cenamos e hicimos noche.

JORNADA 1ª.

De buena madrugada, el día 14 partimos los cinco cargados con pesadísimas mochilas, a los enseres necesarios para vivaquear había que añadirle la comida para al menos tres días y el agua para toda la primera jornada, ya que no era previsible encontrar ni gota en todo el camino. Solo tres horas después de partir, ascendiendo por el barranco del Alhorí, veíamos amanecer en el alto del primer tres mil, el Picón de Jerez.

Desde este punto solo hay que seguir la cresta bastante sencilla pero siempre por encima de los tres mil metros, superando una a una diversas cimas como La Atalaya, Puntal de Vacares y el “coco” del día, el grandioso Alcazaba (3.369 m.) al que ascendimos por un corredor inclinadísimo llamado “El Canuto”, por suerte con buena roca en su tramo mas inclinado.

Conquistada la primera de las grandes cimas, y con 18 “tresmiles” en las espaldas, descenderíamos a las siete lagunas a descansar y vivaquear junto al agua, pasando una plácida y estrelladísima noche a 2.975 m. de altitud. No olvidamos proteger nuestras mochilas de los más que probables bocados de las rabosas, que en la oscuridad de la noche buscan comida sigilosamente. Estábamos advertidos.

 JORNADAS 2ª Y 3ª.

El amanecer bellísimo en lo alto de la sierra nos cargó las pilas, bien desayunados recogimos todo y de primeras ascendimos sin dificultad al Pico Mulhacén por la Loma del Resuello, conquistando sus 3.480 m. de altitud que es el punto más elevado de toda la Península Ibérica, a la vez que techo de la provincia de Granada. Éxito al que le sucederían un nuevo rosario de cimas como el Juego de Bolos, Puntal de la Caldera y el Cerro de los Machos (3.327 m.), imponente cima pegada al Pico Veleta (3.395 m.) al que ascenderíamos por la cornisa del Paso de los Guías casi exhaustos de fuerzas, siendo casi las cinco de la tarde cuando coronamos ésta la novena cima de más de tres mil metros. Una segunda jornada larga y agotadora.

No podíamos parar allí pese a ser muy tarde, así que no tuvimos más remedio que dirigirnos a la Laguna de Lanjarón a dormir de nuevo en altitud, disponiendo de ese modo del necesario avituallamiento de agua para preparar la cena. Los picos de los Tajos de la Virgen también fueron conquistados rozando el ocaso del Sol.

La segunda noche fue mucho más fresca, mas ello no supuso problema para madrugar y ascender en la tercera y última jornada al Tozal del Cartujo, Tajo de los Machos, varias cimas sin nombre y finalmente, alborozados por el indudable éxito, conquistar el último tres mil, el Cerro del Caballo de 3.013 m.

Ya solo nos quedaba descender hacia el Mirador de Nigüelas, contratando un taxi que nos recogió y nos evitó la mitad del larguísimo descenso por las interminables pistas de los barrancos hasta Dúrcal.

Celebramos como se merece esta expedición y volvimos a casa con ánimos suficientes  para pensar en nuevas aventurillas, más aún después de vivir tantos momentos especiales en lo alto de la magnífica Sierra Nevada.

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