Barranco de Mascún [Frustrado]


La sección de Barranquismo del Club Litera se había decidido a inaugurar la temporada de grandes barrancos descendiendo el barranco de Mascún, ya que los días ahora son lo suficientemente largos. Así pues el grupo reunido en Binéfar a las 6:00 partió en dirección a Rodellar preparados para un descenso de envergadura: tres horas de aproximación, otras tantas de barranco y dos más para el regreso. Para afrontar este descenso deportivo, el más señero de la Sierra de Guara, eran conscientes de la importancia de cumplir horarios y una vez dentro del barranco avanzar sin prisa, haciendo las cosas bien, pero sin pausa.

La mañana era fresca y tuvieron que abrigarse hasta llegar a la costera. A partir de ahí, el calor producido por el esfuerzo y el sol en su espalda hizo el camino más agradable. Avanzaban alegremente admirando el paisaje del barranco: La cuca, la ciudadela… y los buitres remontaban el vuelo desde sus nidos en las agujereadas paredes del barranco. El tiempo era bueno. Bebieron algo en la fuente de Otín y continuaron en dirección a Letosa hasta alcanzar el inicio del sendero que llega al Saltidero d’as Lañas. Tras las tres horas previstas llegaron al punto inicial del descenso encontrándose una desagradable sorpresa: un tapón de gente producido por un grupo de 75 barranquistas franceses, además de otros grupos de barranquistas y ahora también ellos mismos. Otro grupo, mientras emprendía el regreso, les comenta que llevan 2 horas esperando para poder iniciar el barranco y que el atasco no avanzaba. Un ciudadano francés les informa, contrariado también por el bloqueo, que estos días hay un puente festivo en Francia y por ello la gran afluencia de sus compatriotas. Está visto que además de consultar la información meteorológica tendremos que echarle un vistazo al calendario laboral francés antes de realizar un barranco en Guara.

Tras valorar la imposibilidad de cumplir horarios arriesgándose a una llegada a Rodellar con las últimas luces del día y el problema que podía suponer un nuevo atasco dentro del barranco, obligándoles a permanecer en las frías aguas más de lo necesario en un barranco prácticamente sin escapes, decidieron que lo mejor era dejar el descenso para otra ocasión. La seguridad ante todo.

Contrariados, pero con la certeza de haber tomado la decisión correcta, desanduvieron el camino hasta Rodellar. La belleza del paisaje mitigó en parte la decepción de no poder descender el Mascún. Otra vez será.

En Adahuesca les comentan que ese mismo día se habían contado un centenar de vehículos en el aparcamiento del barranco del Formiga.

Por último, deseamos recordar que en Parque Natural de la Sierra y los cañones de Guara existe una normativa específica, barranco por barranco, que regula la realización de esta actividad en este espacio natural protegido. Un vistazo a la normativa deja bien claro los incumplimientos que se dieron ese día, afectando gravemente a la conservación del medio y la seguridad en la realización de esta actividad deportiva, ahora que tanto se está hablando de los rescates en la montaña.

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