Pista de las Cutas desde Nerín


El sábado dos de noviembre, ocho “bikers” acudieron a la llamada del Club Litera para recorrer la Pista de las Cutas, un magnífico recorrido para BTT, etapa reina de la travesía transpirenaica en bicicleta, y que se encuentra junto al Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido. Esta pista estuvo cerrada hasta hace pocos años para todo tipo de vehículos, incluidas bicicletas, pero gracias al trabajo de la IMBA (International Mountain Bicycling Association) se permitió el acceso en BTT. El recorrido está jalonado de miradores al valle de Ordesa y los macizos montañosos cercanos, así que además de machacar el físico también podemos recrear la vista. Todo esto la convierte en una de las mejores rutas en BTT del Pirineo. Pero volvamos ahora a nuestros esforzados ciclistas, que madrugaron y partieron desde Binéfar y Monzón para acabar dejando los vehículos y preparando las bicicletas en Nerín, en el Valle Vió, entusiasmados por la inesperada buena meteorología que los acompañaba. Una vez preparados, comenzaron a pedalear en dirección a Cuello Arenas. La subida es sostenida pero están frescos todavía. Tras una pequeña parada en Cuello Arenas para recuperar el aliento, dieron el segundo empujón hasta llegar a las cotas más altas de la pista que recorre la Sierra de las Cutas. Algo más de ochocientos metros de ascenso superados en una hora y cuarto les dieron como recompensa las mejores vistas a Ordesa, Monte Perdido, Góriz… A continuación siguieron por la pista, descendiendo, desmontando de sus bicis únicamente para visitar los miradores. Cuando llegaron a los miradores del Molar decidieron dar la vuelta y no continuar hasta Torla. Bajar hasta Torla asegura muchos kilómetros de carretera para volver hasta Nerín, así que remontaron un poco hasta el Collado de Diazas para luego descender por una pista y buscar una trialera que los condujera a Buesa o Fanlo. Desafortunadamente la búsqueda fue infructuosa además de resultar bastante ingrata con mucho rato de bici a cuestas. La mejor opción que les quedó fue regresar a la pista de las Cutas y acabar el día disfrutando como niños en la bajada hasta Nerín, concluyendo así una fantástica jornada ciclista en el que circularon junto a uno de los monumentos naturales más destacados del país, el valle de Ordesa, y disfrutaron de uno de los valles pirenaicos más bonitos, el de Vió. Para repetir.

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