Jubierre, Tozal de de la Cobeta y Pedregales


Hace unos años la sección de Senderismo realizó por este curioso paraje una salida y esta vez queríamos que los más pequeños también disfrutasen del lugar. En total nos juntamos más de 40 participantes que nos desplazamos a este territorio monegrino cerca de Sariñena. Contrasta ver el verde regadío al fondo, con los Pirineos nevados y nosotros pisando la reseca y polvorienta tierra propia de la zona de Jubierre.

Hoy realizaremos dos rutas cortas. Empezaremos por la Ruta del Tozal y del Arroyo de Pedregales. Esta ruta de casi 3 km, esta llena de estos característicos tozales con sus paredes erosionadas al máximo que se desmoronan con solo mirarlos. Realizamos un continuo sube-baja acercándonos a los tozales y subiendo incluso al que se deja. La vuelta la realizamos por el Arroyo de los Pedregales, en algunos tramos el cauce es de roca dura pulida y en otros de cuarteada y reseca tierra arcillosa.

La siguiente ruta es la del Tozal de Cobeta, para lo cual nos desplazamos a la ermita de San Miguel, donde comeremos al acabar la excursión. Esta ruta es algo más larga, de unos 5 km entre ida y vuelta. El camino está escasamente marcado por unas estacas de madera, por lo que hay que estar muy atento para no perder el camino, aunque no es problema, porque el terreno es abierto. Atravesamos barranqueras con curiosas formaciones; piping, tollos y cárcavas, según indicaba en el cartel del inicio. El viento y el polvo que nos pilla de frente hace un poquito más dura la excursión, por el contrario nos alivia del calor que seguro que sufriríamos por estas fechas. El Tozal de la Cobeta, que desde lejos no parecía nada especial, al llegar se demuestra como sorprendente pedestal característico del relieve de esta zona. Tras las fotos de rigor, vuelta por el mismo camino esta vez con el viento “ayudandonos” por la espalda a la ermita de San Miguel, donde comeremos a resguardo en el merendero.

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