La Faja de las Flores y Tozal del Mallo, Ordesa


Ordesa, 26 de octubre. Llegan a la pradera dieciséis montañeros del Club Litera dispuestos a realizar la ruta de la Faja de las Flores, una de las más bellas del pirineo según algunos. No es una excursión sencilla: Tiene 1000 metros de desnivel positivo acumulado y se deben superar los pasos de clavijas (Carriata y Cotatuero) al ascenso y al descenso. Equipados y con muchas ganas, emprendieron el camino del valle hasta el peirón de la virgen, donde tomaron el camino de la izquierda. El camino se empina poco a poco y está cubierto de hojas amarillas: Ordesa en otoño, no podemos estar en mejor lugar. La senda los dirige de manera inexorable a las clavijas de Cotatuero. Una vez llegados a su base, se colocaron el equipo y las superaron poco a poco pero sin problemas, recibiéndolos con los brazos abiertos el circo de Cotatuero, por el que correteaban algunos sarrios. Un nuevo ascenso y tras una breve parada entraron de lleno en la Faja de las flores: una estrecha senda colgada sobre el valle de Ordesa de casi tres kilómetros de longitud. A sus pies, todo el valle con sus mejores galas otoñales. Hay que venir a verlo porque describirlo en pocas palabras es difícil. A la finalizacion del recorrido, como iban bien de tiempo, se acercaron al Tozal del Mallo, excepcional mirador. Por último, descendieron por las clavijas de Carriata, de nuevo sin dificultades, para terminar llegando a la pradera bajo los últimos rayos de sol. Habrá que repetirlo.


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