Entreno en Pineta


Llegamos a las 7:30 al refugio de pineta, aparcamos allí y entre que nos acabamos de preparar y lo demás se hicieron las 8, la hora perfecta para comenzar.

Tras cruzar el río, que estaba seco, nos metimos dentro de un espectacular bosque, ahora entendemos por qué dicen que esa subida es muy bonita, aunque en algunos puntos hay que usar las manos para subir por las piedras que van saliendo a nuestro paso, subíamos a un buen ritmo (unos 650m de desnivel a la hora), lo que tras alguna parada para comer y poder coger agua en alguna fuente que fuimos encontrando nos hizo estar en 2 horas en el collado de Añisclo.

Una vez aquí, sabíamos más o menos por donde ir, pero parece que es imposible pasar por donde va el camino (por algo dicen que ese tramo de GR-11 es el más difícil…), así que nos pusimos manos a la obra y, poco a poco, fuimos por el camino, pasando las cadenas y vigilando con la tierra suelta (y con alguna persona que nos íbamos encontrando, la zona no es muy ancha que digamos…), esto nos hizo ir un poco más lentos y llegar a Punta de las Olas en 4 horas.

El sol estaba pegando fuerte, así que decidimos buscar una sombra, hidratarnos, comer y ponernos crema solar, antes de ir hacia el Soum de Ramond (a parte, las vistas son espectaculares, eso hacía que nos quedáramos embobados mirando el paisaje). Una vez ya preparados, continuamos hacia el Soum, siguiendo el camino, subiendo por la pedrera y llegando hasta la cresta. Recorrimos el poco trozo de cresta (muy bonito por cierto) hasta la cima (tras 5h y 40 minutos), allí nos hicimos las fotos de rigor y disfrutamos un rato del paisaje, antes de comenzar a bajar.

La bajada, qué decir, la zona de piedra “suelta” se disfruta mucho bajando, parece mentira que cueste tanto subir…, llegados a este punto pensamos ir a hacer los Braudimont, pero preferimos reservar algo de fuerzas para la técnica bajada y poder disfrutarla como se merecía. Hay que tener alguna excusa para volver, no?.

Tras llegar a punta de las Olas (por segunda vez) preferimos bajar por una pedrera que hay, mucho más rápido y cómodo que ir por las cadenas, aunque en esta parte hay que vigilar en un pequeño trozo de camino, ya que si nos emocionamos y nos salimos un poco del camino, podríamos tener un susto ya que hay una zona un poco “expuesta”.

Seguimos bajando y nos asomamos a la terraza bellavista, qué pasada… volvemos a quedarnos embobados mirando el paisaje hasta que seguimos bajando, trotando hasta el collado de Añisclo.

Una vez allí, volvemos a picar algo y para abajo! ya solo quedan 1.200m de bajada!, vamos poco a poco y disfrutandola, la zona es técnica y los músculos se van resintiendo. Paramos a mitad camino en una pequeña fuente que hay a hidratarnos, y entonces ya nos damos cuenta de que no queda nada y que estamos mejor de lo que pensábamos, así que bajamos bastante “alegres” (la gente que nos cruzamos nos mira raro… no sé por qué será…) hasta que llegamos al coche, tras unas 3 horas y media de bajada desde la cima de Soum. En total (con los descansos incluidos), han sido unas 9 horas y media de disfrutar, zonas técnicas, paisajes espectaculares, anécdotas, etc…

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